martes, 19 de junio de 2007

Rey de Reyes


No tiene centímetros.
Es tosco.
Protesta demasiado.
Es un jugador sucio.

Todos estos tópicos, dimes y diretes se vuelven meras anécdotas ante un espectáculo como el de esta noche. Vivimos bajo la supremacía de los tiradores, donde no es raro ver a un equipo tirando más de dos que de tres. Incluso algunas voces se atreven a pedir retrasar la línea de 6,25 para combatir dicha herejía. Hoy en Vistalegre hemos visto que no es necesario.
Felipe Reyes nos ha devuelto la imagen del pívot dominante, el poste a la antigua usanza, sobre el cual pivotaba el juego de todo su equipo, y cuya sola presencia era suficiente para desequilibrar un partido. Sabonis, Martín, Norris, Pinone son nombres que marcaron una época en la ACB dentro de la zona.
El capitán madridista ha cuajado una actuación antológica. Uno a uno los pívots rivales han ido desfilando ante él, impotentes y viéndose superados una y otra vez por el cordobés. Por mucho cartel que tenga gente como Fran Vázquez o Kasun hoy han demostrado estar a años luz de Felipe Reyes, si no en caché sí en competitividad y en rendimiento.
Por lo demás el partido no ha decepcionado, por sensaciones el Madrid daba la impresión de dominar, al menos el tempo del partido (con un Raül López imponiéndose sobre los bases azulgranas). Pero esas sensación no se plasmaba en el marcador. Así hemos llegado hasta el último cuarto...en el camino quedaron detalles de calidad del mencionado Reyes (absolutamente demoledor), Basile (cuando hay muñeca lo demás no importa), Kakiouzis (polivalencia y oficio reunidos en un sólo jugador) y Bullock (por fin ha mostrado su verdadero nivel).
Una buena racha de los locales ponía el partido en franquicia, pero entonces vino el despropósito arbitral tan habitual durante los playoffs: Una absurda e inexistente falta antideportiva a Marko Tomas descentró al Madrid, y fue aprovechada hábilmente por los de Ivanovic, que mediante un triple de Lakovic se ponían por delante en el marcador desde hacía mucho tiempo...
Pero entonces surgió, una vez más, la figura de Felipe. Por si no hubiera sido suficiente, puso la rúbrica al partido con 6 puntos en el último minuto. 2-0 y traslado al Palau. Un resultado que parece bastante definitivo, aunque Navarro no ha dicho la última palabra...