viernes, 10 de septiembre de 2010

Fin de partida

Llevaba tres años sin escribir en el blog. Una de las cosas que me hacía escribir, aparte del amor al baloncesto en general, era esta generación que hemos tenido el privilegio de disfrutar en España desde aquel lejano 1999.

Pues bien, necesitaba algo para retomar el blog, para volver a escribir de basket. Nada más literario que una derrota.

Luego hablaremos sobre si defender lo última jugada o hacer falta, de la necesidad de mantener una zona frente a los serbios, de si Garbajosa está para jugar tanto tiempo a este nivel...pero sinceramente, creo que el problema hay que analizarlo con perspectiva.

Quizá el verdadero origen sea la FEB, esa especie de caciquismo para cambiar de técnico porque sí a pesar de los éxitos (no olvidamos el doble rasero en el affair Pepu-Aito ), en su persistencia a la hora de convocar jugadores crepusculares como Garbajosa y Mumbrú. En realidad la derrota no duele como tal: nos ganó un gran equipo que sufrió y se exprimió al límite para poder hacerlo. Lo que duele es que España ha renunciado a sí misma y ha tirado por la borda la oportunidad, con la baja de Pau, de renovar parcialmente el equipo y hacer que más jugadores jóvenes se involucren de verdad en este equipo. Seguro que viendo el partido a todos nosotros nos cruzaron ciertos pensamientos por la cabeza: ¿qué queda de ese equipo que aplastaba rivales a base de una defensa asfixiante y un juego vertiginoso de rápidos contraataques y veloz movimiento de balón? ¿Para qué le ha servido a un jugador de la calidad de Víctor Claver ir a la selección?. Centrándonos en el partido: Nos condenó la insistencia de la defensa zonal, que fue un coladero ante el tiro y la buen circulación de balón de Serbia. No debería de haber durado más de dos ataques. Si no hubiera sido por eso hubiéramos ganado (por carácter competitivo más que otras cosa) a un equipo que fue muy superior en lo colectivo. La última jugada: estoy de acuerdo con Pau Gasol, yo hubiera defendido el ataque serbio, el único error fue el cambio de Llull y Garbajosa, que estaba vendido ante Teodosic. Triplazo. Lo surrealista llega en la siguiente jugada: ¿para que se pide un tiempo muerto? ¿para que Navarro saque de fondo y Garbajosa reciba de espaldas a 8 metros? jamás hubiera podido tirar porque le hubieran hecho falta antes. Intentar algo que no fuera Navarro o Rudy recibiendo tras bloqueo es una broma. Fue una solución muy pobre para un entrenador que siempre se ha esmerado tanto (self-marketing) en mantener esa imagen de maestro de la táctica...
En definitiva, todo esto deja unas cuantas preguntas en el aire:

  1. ¿De qué le ha servido a España tirar de veteranía en este torneo?
  2. ¿Se ha incorporado realmente a jugadores como Claver (este ya lleva dos así) y San Emeterio a la dinámica de la selección?
  3. ¿Por qué hemos cambiado de estilo si el núcleo de la selección sigue siendo el mismo?
  4. ¿Era necesario que Scariolo incorporara su libro de estilo a esta selección que contaba con una forma de jugar ya consolidada?
  5. ¿Es el método de preparación el más adecuado? ¿no habrá que pensar en mantener a jugadores extra hasta el inicio de la competición para prevenir lesiones de última hora?
En fin, seguro que a vosotros se os ocurren muchas más. En este sentido me ha gustado mucho el artículo de Daimiel al respecto.